
Estarán sumergidos en el corazón de los años 20’s, en un auténtico pueblo fabril, que cuenta con cerca de cuarenta edificios originales. La escuela-convento, la tienda de géneros y el molino de pulpa están llenos de secretos que les contarán unos personajes históricos verdaderamente especiales. Aquí, la historia se ánima.
En familia, entre amigos o en grupo, vengan a descubrir como la gente vivía en este pueblo ultra moderno, donde veinticinco años antes que en el resto de Quebec, sus habitantes disfrutaban de la electricidad y el agua corriente. Enfréntense a la poderosa catarata de Ouiatchouan, más alta que la de Niagara, mientras ponen sus pies sobre nuestro nuevo y espectacular mirador con plataforma de vidrio, en el corazón de la catarata. Aprovechen los numerosos circuitos de visita (de los más clásicos a los más modernos) y de las actividades culturales, deportivas y recreativas que les están esperando aquí.


































































